El que busca, encuentra

Cuando se busca supervisión, al menos la primera vez, se parte generalmente de la sospecha, o la certeza, de que algo no está funcionando adecuadamente en el proceso de coaching. Es decir, algo no se logra vislumbrar, es borroso o esquivo a ser iluminado por la reflexión o el hacer, algún elemento se escapa, se pierde… Se genera un interrogante en el coach acerca de su propio desempeño, o sobre sus conocimientos, sobre su competencia para llevar adelante satisfactoriamente el proceso y que así el coachee logre los resultados que quiere obtener. Algún coach puede pensar que se trata de una cuestión solamente inherente al coachee; sin embargo, la situación es la misma a la aquí planteada, la incógnita acerca de qué está ocurriendo en el proceso se hace presente en el profesional.

Este interrogante, esta duda pone en marcha la búsqueda. En sentido estricto, la necesidad de buscar y encontrar respuesta. La búsqueda -externa- de un coach supervisor refleja la búsqueda -interna- del propio coach, quien, de alguna manera, explícita o no, se reconoce falto de experiencia o de capacidad, o de ambas cosas. 

La propia actitud ante la búsqueda interna, ante la inexperiencia o la incapacidad, marca la respuesta a encontrar y el alcance de esta. Cuanto más humilde y sincera sea la actitud, más apertura garantiza ante el coach supervisor, para que así este pueda observar y entonces devolver una reflexión, una sugerencia, una respuesta que alcanza dentro del coach supervisado toda la dimensión necesaria.

Al producirse el encuentro con la respuesta del supervisor todo se ilumina. Por una parte, adquieren mejor definición aquellos aspectos del proceso que aparecían borrosos o no eran visualizados; por otra, hay un aprendizaje para el coach supervisado. Desde el punto de vista profesional, el coach adquiere algún conocimiento, alguna capacidad, tiene una nueva experiencia. Desde el personal, puede tomar consciencia de alguna zona propia que requiere luz o que necesita crecer, evolucionar

Es tan importante reconocer que la búsqueda de una supervisión manifiesta una duda, está planteando un interrogante, profesional y quizás personal, como lo es saber encontrarse con las respuestas que puedan surgir. Rara vez un inconveniente en el proceso de coaching pueda adjudicarse solamente al coachee, y aunque lo fuera, el coach es el profesional al mando y quien se hace cargo de averiguar qué sucede y luego tratarlo con su cliente.

Es esperable que se sepa formular correctamente la pregunta que expresa la búsqueda. Es también esperable una capacidad de escucha excelente para salir al encuentro de las respuestas. Sin embargo, en general lo que se busca no está del todo claro, por lo que puede resultar dificultoso enunciar la pregunta exacta o de manera precisa, o justamente lo que requiere luz es la capacidad de escucha. En cualquier caso, se cuenta con la habilidad del interlocutor, el coach supervisor, para facilitar el proceso.

La supervisión sirve, entre otras cuantas cosas, para desarrollar la aptitud y la actitud para preguntarse y preguntar. Y a la vez, para aprender a escuchar las respuestas, tanto las que provengan de dentro de uno como aquellas que sean dadas por alguien, sea el coach supervisor o el mismo coachee -¿por qué no?-. 

En 4hara®el que busca, encuentra”, porque entrenamos a los profesionales coaches para desarrollar sus aptitudes y, muy especialmente, sus actitudes.

Aldo Javier Prizmic Kuzmica, autor

4hara®

Marcela S. Pereyra Rojas, Mercedes Moreno Moreno, Pilar Segura García

A %d blogueros les gusta esto: