Cuándo derivar a otro profesional en un proceso de Coaching

El coaching identifica los cambios que puede hacer una persona para alcanzar una meta, desplegando todo su potencial y cuando tú, coach, te encuentres con alguna situación, no prevista con tu coachee, habitualmente estarás preparado para resolver y actuar si tu formación ha sido adecuada y completa.

El encuentro con otra persona, para observar las circunstancias especiales de su petición, es un acto especial e importante que ha significado para ésta un primer desafío en el que ha solicitado tu ayuda. Es un acto que implica responsabilidad, amor por el otro, cuidado e interés, así como una buena evaluación de todas las variables que presenta cada caso.

Hay algunas ocasiones en las que la situación puede presentar características especiales y tú, coach, tendrás que utilizar muy cuidadosamente tus dotes de observación para decidir como continuar o, en su caso, derivar a otro profesional. Me refiero a signos y síntomas que los coaches necesitamos saber reconocer y que no son competencia del coaching.

Así pues, si observas signos y síntomas de ansiedad importantes, como ataques de pánico, síntomas depresivos como pensamientos de muerte (aunque no haya plan suicida), adicciones, signos de autoagresión o desorden del pensamiento, está claro que tu cliente necesita otro tipo de intervención, que no corresponde a tu campo de trabajo.

También cuando observamos que el coachee no logra ningún avance, tiene conductas disfuncionales o reiteradamente no puede cumplir los acuerdos pactados contigo, cuando observes a tu cliente muy dependiente y, por supuesto, si está cursando un duelo, son signos inequívocos de que puede ser necesario derivar a un Psicólogo.

Por otro lado, será de gran importancia que tu formación incluya un proceso personal de autoconocimiento, coaching y/o terapéutico, lo que te ayudará a poder reconocer cuando la necesidad de tu cliente requiere otra atención prioritaria para, después, si es necesario, poder volver a un proceso de coaching.

En definitiva, es imprescindible tomar conciencia de todos estos signos y síntomas con tu coachee, evaluar su cronicidad, nivel de angustia y otros para acordar que tipo de experto buscar.  Por tanto, es de gran ayuda contar con otros profesionales, con los que podemos trabajar en red, médicos, psicólogos y psiquiatras, a efectos de realizar, si fuera necesario, esta evaluación de forma conjunta.

No olvides que estamos trabajando con material sensible y único que es cada persona y no siempre es fácil decidir en este momento qué hacer ya que, en esta profesión, estamos comprometidos con los desafíos y el deseo e intención de apoyar y llevar a nuestros coachees a la consecución de sus objetivos. Aquí conviene reflexionar acerca de tu experiencia, de tu especialidad y, sin duda, hacer uso de la supervisión, que propone  4hara® como ya se ha explicado en otras entradas de este blog.

Pilar Segura García, autora

4hara®

Marcela S. Pereyra Rojas, Mercedes Moreno Moreno, Aldo Javier Prizmic Kuzmica

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